Copyright, Creative Commons, otros rostros actitudes de la Dominicanidad y la Caribenidad, en el concierto la sociedad en red. Notas sobre la vidad y el talento infanto-juvenil y sus oportunidades creativas...
Copyright, CC, GNU, wikis, blogs - opciones para África, Caribe, América Latina, Iberoamérica, Oceanía y Europa del Este- desatando nudos, aprendizajes colaborativos y recreación: diálogo de principiantes y aficionados/as, en ciberespacio o kindergarten de la humanidad.
A: Jimmy Ramos, artística plástico y ciudadano, In memoriam
“Crearemos una nación, donde la única aristocracia posible, sea la del talento”
Juan Pablo Duarte
“Educar, tiene que ser un arte agradable”
José Ingenieros
(1906)
“Crear, crear, crear, ahí esta la salvación de nuestros pueblos!”
José Martí.
- Redes afectivas y ciudadanía. Lo local –local y la nacionalidad ubicua: identidades trashumantes en siglo XXI.
La importancia estratégica para un proyecto como ''Wiki Dominicana'' Enciclopedia Virtual de la Republica Dominicana, bajo auspicios de la Secretaria de Estado de Educación (SEE), en materias como el '''copyright''', es identificar y motivar la presencia de autores/as, organizaciones y empresas, los cuales en la producción y circulación ''virtual'' de contenidos, apuestan a licencias, que permitan el intercambio y circulación de la información para la toma de decisiones, el reciclaje de habilidades, sensibilidades, competencias, cosmovisiones.
Los beneficiarios/as potenciales de esta orientación señalada en el párrafo anterior, son entre otros: ciudadanos/as, familias, comunidades y personas, desde la auto-educación o el auto-aprendizaje -entre los 3 y los 99 anos de edad- , organizaciones y empresas, en lo relacionado a las técnicas, metodologías –sistémicas e intuitivas- del aprender a aprender y aprender a emprender, medios de supervivencia, para la creación de círculos virtuosos - contra la intolerancia, la pobreza material y espiritual, la exclusión o la ignorancia- sin tales herramientas o insumos servidos desde un canal abierto, pero también abierto a la retroalimentación –con información veraz, actual, completa, multisoporte, atractiva para distintos grupos de edad y nivel de minusvalidad- desde todo punto de vista, disciplina y cosmovisión: será poco menos que imposible alcanzar a superar los retrasos y desenfoques –en términos de prioridades e inversiones, publicas, privadas como de la sociedad civil- históricos, expresados simultáneamente, en el ranking continental de la pobreza y del conjunto de los indicadores cuanti-cualitativos del desarrollo humano sostenible o en los objetivos del Milenio, para el caso particularísimo de Republica Dominicana.
Lo anterior, lo mismo, que el protagonismo de la imaginación -de la persona humana, con todas sus potencialidades- independientemente de su edad, genero, lugar de residencia, fortuna personal, abolengo, experiencias previas en el mundo de la escolaridad, de conformidad con lo establecido por los artículos 8 y 100 de la Constitución Dominicana.
2. NTICs, ciberespacio, aplicaciones y contenidos, con sabor local. Tiempo de mirarnos como somos, no como creemos o nos han dicho que somos: una propuesta legislativa sobre software libre o open source: repensando las identidades, la cultura democrática y el protagonismo de la creatividad y la interrogación, populares.
En tal sentido, iniciativas como las que en la actualidad cursan en el Congreso de la Republica Dominicana, para proveer a la población de un marco jurídico vinculante con la tradición y el movimiento mundial del Open Source o Código Abierto para acoger los actores y actrices del Sector tanto publico, industrial, privado, como en las organizaciones de la sociedad civil al codigo libre (FLOSS), lo mismo que a licencias por contenidos no propietarias, como el copyleft, Creative Commons y similares, brindaran a toda la familia dominicana, lo mismo que a sus instituciones, nuevas oportunidades de pensar, en la apropiación, los usos con sentido, articulados lo mismo al ocio, el edu-ocio y el desarrollo humano, sin tener que pensar, en los importes en dólares o monedas convertibles, para el licenciamiento.
Este espacio en tanto bien publico, puede concitar el apoyo de autores/as, organizaciones y empresas, que por ejemplo desde la identificación del copyright, utilizan licencias Creative Commons, aún cuando la licencia tenga la limitación de usos no comerciales, en tanto que la educación, como derecho, como servicio y como reciclaje de referencias, competencias, actitudes, saberes y sentires a lo largo de toda la vida: es en si, otra de las dimensiones para el ejercicio de la ciudadanía y la democracia 24/7, desde la parte mas sensible de cada ser humano, el humanware, su cerebro, cuna de la innovación, de la creatividad, la criticidad y la autonomita, para el educando y todos los miembros de la comunidad educativa, como bien estableció el Primer Plan Decenal Dominicano de Educación (1992).
La cuestión de los derechos autorales -en la vieja y la nueva manera de entenderlos desde el ciberespacio, por autores/as y comunidades autorales-, la necesidad innegable de que las personas deben vivir de sus creaciones; pues, de lo contrario, no encontraran los medios ni de actualizarse, ni de perfeccionar las mismas, en paralelo con sus obligaciones y cargas, sociales, familiares y económicas, no necesariamente, tiene que ser óbice, para que las mismas no compartan con organizaciones, tanto publicas, privadas como de la sociedad civil (OSCs): a condición de que las mismas, respeten como bien apuntan por ejemplo, las licencias Creative Commons (CC) que los usos comerciales de tales informaciones, soportes, son de la exclusiva potestad y propiedad del autor/a, sin ningún ventrílocuo/a o intermediario, para su negociación.
En suma, lo que deja clara la posición del párrafo anterior, y lo ha demostrado la historia, no solo del país, sino de la humanidad, los y las autores/as son almas generosas, con su tiempo, con su pueblo, con la humanidad en su conjunto. En casi ningún lugar de la historia de la cultura, de la evolución de la humanidad, se ha puesto en cuestionamiento, tal actitud de desprendimiento, de esa parte del sector de las humanidades y las artes liberales.
No obstante, el hecho de que además de autor/a alguien sea padre, madre, amante, esposa, hijo, estudiante, empresario, complica tal prodigalidad, en ocasiones comparada solo con el comportamiento que el Código Civil Napoleónico, le confería a débiles mentales, orates y similares, para orientarse, hacia un poco del egoísmo tan de moda en otros ámbitos de la vida comercial, social y economiza. Existen limites.
Una cosa es ser abierto/a, generoso/a, solidario/a y comprometido/a con el desarrollo humano -en un pías, región o continente- una decisión voluntaria, soberana y rotunda, brotada del alma del productor/a de contenidos; y otra muy distinta, es que una organización, empresa o proyecto, imagine que INCONSULTAMENTE, puede dedicarse a hacer dinero, reproduciendo lo que se tipifica como enriquecimiento ilícito, con contenidos -imágenes, palabras, textos, sonidos- en los cuales no ha invertido dicho intermediador, un solo segundo de su tiempo, un solo dólar en referencias, un sola llamada telefónica, una sola idea luminosa, como no sea la rapacidad que nos empobrece a todas y todos.
- Los autores/as no son tontos/as masoquistas o viven en un mundo bizarro, que puedan mostrar tal prodigalidad, en reciprocidad desde el supermercado o un centro de salud.
Este es el capitalismo, por tanto no puedo ir al supermercado, porque necesito comer y llevarme un carrito de comida a mi hogar, dando las gracias a la cajera o a los dueños del establecimiento.
Pero qué diablos sabe el Estado, la municipalidad, en la mayoría de los lugares, que hace, como viven o existen los autores/as dentro o fuera del ciberespacio??? Como ha sido su proceso desde la infancia, hasta la vejez?
Qué ha puesto la sociedad en eso que amorosamente comparten los autores/as entre si, a veces, con toda la sociedad, partiendo de su propio esfuerzo, sin ningún padrino o hada madrina, de por medio???
Esa es la diferencia, que en lo personal establecemos entre 4 elementos, entremezclados -muy parecidos, pero en solo apariencia, pero bajo muy distintos telos y ethos- lo que algunos llaman: fair uses, la piratería, los viejos conceptos del derecho autoral y las licencias, repito, Creative Commons.
Fair Uses
Piratería
Viejos conceptos del derecho autoral
Creative Commons
Copyleft
3.1. “Que florezcan las mil escuelas”.
Es un viejo pensamiento filosófico, que hoy -desde el punto de vista de las valoraciones de los intangibles, en la superación de la pobreza, la exclusión o la ignorancia- desborda con mucho la aviesa y virulenta, visión, ciclópea -de las campañas y los liderazgos partidarios, empresariales, sindicales, partidarios, eclesiásticos, educacionales o mediáticos- cuando su nostalgia, les retrotrae a un país, sociedad, economía, cultura, de los siglos XIX y XX: para instalarse en el nuevo sujeto histórico, la muchedumbre, la individualidad creadora, el ciudadano/a y su necesidad impostergable de que se virtualicen los medios para su participación, desde la democracia 24/7 o la ciudadanía on line.
Mucho se ha avanzado en este ultimo tramo, 1990-2008, con el esfuerzo de todas y todas -sin el infantilismo de los vanguardismos y los protagonismos estériles- en la tarea también impostergable de hacer de cada niño, niña o persona, un embajador de buena voluntad, de la complejidad, la ubicuidad, de una dominicanidad democrática, tolerante y multiforme, de vivir en un país de leyes e instituciones, mas allá de las pesadillas, los delirios o ambiciones de las autocracias, desde una organización como Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (INDOTEL) desde su fundación hasta el presente, uno de los pocos lugares del Estado Dominicano, donde ha habido continuidad del Estado, mostrando una vez mas que “grano a grano se llena la gallina el buche”.
El vivir es un proceso que no termina, ni tiene por que medirse en cortes de cuatro anos, excepto para nuestros profesionales de la venta de palabras y espejismos, los gladiadores del insulto o la difamación publica, gracias a los pingues beneficios, que en cada caso, y en todos los colores, que les reportan tales performances mediáticos, en sus carreras políticas, sin que nadie mas gane nada, haciendo tal coro, ni como generación, ni como país, ni como continente.
3.2. El tiempo de los tontos útiles, de los pavos de navidad tiene que terminar…
La cultura -como sector de la opinión publica, y de las practicas locales, nacionales y exportables de simbolización- no tiene que ser la meretriz, para los paseos de campaña, desde los partidos políticos, ella -y sus actores/actrices- tiene que encontrarse con el resto de los sectores vulnerables de la humanidad, para afrontar, el presente estado de cosas, desde la reflexión y la propuesta.
La cultura no es un ministerio, sino un eje transversal, que atraviesa más de 120 años de vida republicana -desde el conservadurismo, autoritario y militarista Báez, Santana, Lilis, Trujillo y las secuelas posteriores- espacios de militancias que han servido para la creación de una construcción de lo social, basado en la renta y el beneficio, de unos pocos/as, sin equidad alguna: cuando menos del 20 % de la población apenas, participa en los partidos políticos, en paises como República Dominicana, mientras el restante 80% de la nación, observa, de que forma el secuestro de la democracia, por los partidos políticos les impide desde los presupuestos públicos, obtener los servicios mínimos para mantener su condición de persona humana- libre, informada, no desnutrida, saludable, alegre educada, y en capacidad de participar- en la construcción de opciones, para un proyecto nacional, de tipo transparente, a la altura de las expectativas y aspiraciones de todas y todos.
Cultura y Educación, lo mismo que el INDOTEL, en tanto ejes transversales, tocan de manera asimétrica, las coordinaciones (o incoordinaciones) interagenciales e interministeriales de otros espacios ministeriales, que en ocasiones actúan en nuestros paises como islas, duplicando esfuerzos, impulsando agendas, que no se compadecen con los desafíos del paradigma emergente.
Para que podamos dar el salto cualitativo que necesitamos, como una pequeña isla del Caribe – en el concierto de los Acuerdos de Libre Comercio e integración regional, Caribe, América Latina, Tercer Mundo, Europa, Canada, México y EUA- el alineamiento de los esfuerzos bajo el liderazgo de Ministerios como INDOTEL, Cultura y Educación – en el caso dominicano, también Educación Superior, Ciencia y Tecnología (SESCyT)- con otros ministerios, sin capilaridad o presencia, ni presupuestos adecuados en todo el territorio nacional –Mujer, Juventud, Industria y Comercio- Medio Ambiente, Agricultura, Relaciones Exteriores y afines.
La jerarquía del lugar, no se trata de mover tales ministerios hacia un lugar distinto en organigramas, sino de aportar los recursos, para que la totalidad de la población, disfrute de los beneficios de la revolución científico-técnica, en la solución de sus problemas cotidianos, implica un replanteo de la función educación y la función comunicación, en la vida diaria, no solo para los instruidos, los que antes se llamaban intelectuales, sino particularmente para analfabetas y semianalfabetas, superando juntos, el analfabetismo funcional.
3.3. El trabajador/a del conocimiento, puede -debe y necesita- ser CUALQUIERA en una sociedad contemporánea, pluralista e interdependiente…si se invierte en los seres humanos como pilar del proceso de desarrollo humano.
Ese es el contexto para asumir el trabajador del conocimiento (Drucker, 1991), en la supervivencia -material y espiritual- de los patrimonios, tangibles e intangibles, algo imposible de construir o pensar sin las energías, el sudor, los imaginarios, el talento y la sensibilidad de las personas, en la actualidad.
Superar las visiones reduccionistas, desde la inclusión social, implica mirar mas allá en la creación de políticas –publicas, privadas, de las organizaciones de la sociedad civil (OSC): de las artes, la literatura, las artesanías, sino en la totalidad de las practicas significantes o simbolizadoras, entiéndase, en la innovación, en la investigación y desarrollo (I+D), para los productos, servicios y procesos, que permitan un reposicionamiento de lo dominicano, lo mismo en el city marketing, el turismo, la organización municipal, el camino a la pluralidad y a la reconversión en breve termino del aparato productivo –largamente diferida, como asignatura pendiente del liderazgo dominicano, de
No desde la conformidad, con su rango de cenicienta de los presupuestos y las políticas públicas, por eso los aficionados y los principiantes, son importantes, por su incapacidad de pasar facturas o de abultar la nomina de la municipalidad, la región o el Estado,
Hace falta la recuperación de la conciencia de clase, de la aproximación a un nuevo gremialismo, empoderado y liberado, de los condicionantes, ideológicos, religiosos, partidarios y comerciales, para mirar nuestro presente y nuestro futuro con claridad.
Basta ya de correr, como el perro en el canódromo, tras un hueso goma: busquemos que es lo que nos importa en realidad como sector y como al mismo tiempo de resolver problemas humanos, podamos mejorar: la velocidad, la calidad y la diversidad de respuestas originales, de interés para todos y todas, independientemente de si se esta, dentro o fuera de la burocracia, publica o privada del sector.
Hay mucho mas en la vida, que mirarse el ombligo o pensar en su propio plato, como marca de referencia, por favor, imaginando que saciando nuestros apetitos –sublimes o ridículos- se ha saciado la humanidad, cuando el desempleo cambia de manos cada 4, 6 o 7 anos.
Evidentemente, la visualización del presente y el futuro dominicano, dentro de las coordenadas de la llamada sociedad de la información, la comunicación y el conocimiento (SICC): en un Plan Nacional de Desarrollo, surgido de la imaginación, la conciencia de los limites, pero también del coraje y creatividad populares, no es ni equitativa, ni comprensible, ni auspiciada, por ninguno de los sectores en pugna permanente -embarcados hasta las narices, en la coyuntura- dejando para “luego” las posibilidades articulatorias, de un bienestar, prosperidad, participación general de la población, en el relanzamiento, de la totalidad de los recursos de proyección de Republica Dominicana -en los circuitos y mercados simbólicos globales, desde el ciberespacio- desde el paraje y la sección, pasando por los municipios y regiones.
3.4. NO todo esta perdido…pero, porque no todos/as, seguimos dormidos/as.
Mucho se ha avanzado a lo largo de estos casi veinte años, en la superación de la cultura democrática -de transparencia, libre expresión, demanda de institucionalidad y Estado de Derecho- en casos por ejemplo del fraude electoral, uno de cuyos pilares, fue y ha sido la formidable movilización de voluntarios/as, desde una organización cívica, no partidaria, como Participación Ciudadana, con sus observaciones y conteo rápido.
La historia reciente (1961-2008) esta sembrada de heroísmo, de innovaciones, de procesos en los cuales el pueblo dominicano, ha hecho valer su imaginación y talento frente a entornos hostiles, para el dialogo plural, y lo ha logrado.
A ese pueblo, corresponden como bien se sabe, los barrios, los vecindarios, los clubes culturales, los comandos constitucionalistas, los líderes que en la vida intelectual y social dominicana, han visualizado, cuando la noche parecía mas negra, la posibilidad de un amanecer, de nuevos despertares no traumáticos; pero también, la multiplicidad de tareas, funciones, visiones, propuestas en las que los ninos y jóvenes, eligieron distanciarse y diferenciarse del pasado -ominoso, brutal, de la Colonialidad o el trujillismo y sus respectivas cohortes de sus aláteres- para apostar por la democracia, encontrando en cada nueva encrucijada histórica, su voz propia, sus herencias, para construir de una generación a otra, puentes y opciones, que mas positivas resultaran -para la calidad, el estilo, los modos de consumo, de participación, visualización de los sueños y sudores de toda la nación, la búsqueda infinita de verdad, justicia y participación, desde posicionamientos frente al pasado y el presente, sin desestimar las raices y al mismo tiempo la solidaridad con el resto de la humanidad, sufriente, tanto o mas que nosotros/as.
En el proceso- en nuestra historia reciente, en la creación de unidades, que como los telecentros y la reciente tecnología wi-max, permitan que millones de personas, ubicadas en áreas apartadas, de la geografía nacional, participen, no solo como consumidores/as de información, generada en las grandes ciudades, sino con sus principiantes y aficionados/as, en un proceso dinámico, capaz de articular en el corto y mediano plazo, alcances e inclusión social, para las mas de 9 mil unidades territoriales dominicanas, en un rango de entre 10 y 50 kms, a la redonda.
Desafortunadamente, para la población que demanda solidaridad y empoderamiento, para tomar en sus manos su destino: nosotros/as, los dominicanos/as de la isla Hispaniola, para diferenciar este colectivo territorializado –o encarcelado entre oleajes- de las comunidades diaspóricas -la dominicanidad ubicua- alrededor del mundo, en tanto esta ultima, si ha luchado, conquistado y disfrutado de esmerada educación, oportunidades de construir -liderazgo, empresarial, político y académico- superando las adversidades, del gueto, donde se ven confinados/as gran parte de los y las emigrantes internacionales de primera generación.
3.5. Contenidos, ciberespacio, identidades, lealtades hibridas y nómadas. Dominicanidad democrática y la emigración internacional (Dominican-X).
Les ha costado tiempo, mas de una generación, pero lo están logrando, tanto ellos como sus descendientes, el Dominican-X, en la tierra, la matrimonialidad, la imaginación y la búsqueda de un espacio de inserción de los valores de la dominicanidad.
La dominicanidad democrática HOY, ancla en otras referencias, no sexistas, no racistas, no elitistas, no mistificadoras o justificatorias de la pobreza y la exclusión, no etnocéntricas o fundamentalistas, con el horizonte de las visiones y valores metaterritoriales, como los derechos humanos –primera, segunda, tercera, cuarta, generación-, la Plataforma Inter – Americana de los Derechos Humanos, en relación a lo que los derechos sociales, culturales y económicos, pueden hacer, por cada persona, nacida o por nacer, dentro o fuera de nuestro suelo, si uno de sus progenitores/as es dominicano/a, en lo que nos queda por ver y construir en el siglo XXI.
En tal escenario u horizonte, la superación del paradigma de la escasez de información de calidad como insumo, también: una de cuyas macro tendencias, es el incremento de los flujos migratorios internacionales y la capacidad, de inquirir, pedir, movilizar, rogar, empoderar, compartir, con todos y todas, los ciudadanos/as de la tierra, su poder, sensibilidad e imaginación, para la producción de bienes, servicios, procesos, relacionados con la cultura, sus industrias y sus múltiples roles: en la preservación, supervivencia y sostenibilidad de lo propio –local, regional, nacional y continental- al mismo tiempo que el bienestar general, desde la acción creadora y derechos difusos- la vida, la libertad, la tolerancia, la biodiversidad, la diversidad etno-lingüístico y cultural- tanto en las subjetividades –audiencias, receptores, co-costructores/as de sentidos -o patrimonios tangibles e intangibles, los imaginarios como en las recepciones o descodificaciones de discursos, influencias, propuestas, en el trabajo, la educación a lo largo de toda la vida (D’Lors, 1999), el ocio y la cultura, como insumos para la perfectibilidad de los procesos (kayzen) en la apropiación y usos con sentido de los beneficios de la revolución científico-técnica, para fines pacíficos, de desarrollo humano y potencialización del ejercicio de la libre expresión y difusión del pensamiento, desde la ciudadanía y la democracia 24/7.
Han terminado los contextos que justificaban la democracia representativa, como un cheque en blanco – cada dos, 4, 6 o 7 anos, por unas horas de soberanía individual y popular- que cada ciudadano/a expedía a sus lideres, para que actuaran a su libre discrecionalidad, es tiempo en el mundo –si queremos vivir en otro, podemos ir a la colonización del espacio sideral, esa también es nuestra libertad- de los checks and balances, de accountability, de transparencia, del defensor/a del pueblo (ombusman)de rendición de cuentas, del referéndum y la ciudadanía on line-, aunque sin excluir voces sin carné, como las de ninos y jóvenes menores de edad, mas conscientes que nunca de que en un mundo naciente, el presente y no solo el futuro, es su derecho y su responsabilidad, para enderezar los entuertos en la vida cotidiana, heredados de la presente y pasadas generaciones.
4. Apostar por las personas, por las ideas, por la innovación y la creatividad populares.
Ha llegado la hora de admitir, sin rubores, que una idea, puede cambiar el mundo y que este siglo será el de las ideas, si alguien lo duda, piense solo en la infancia y la juventud, de individuos -y como su talento, su capacidad gerencial y los apoyos del sector financiero y publico, particularmente- S. Spielberg, Bill Gates, Steve Jobs, Walt Disney y de que forma, sus obras, sus visiones del mundo se han esparcido sobre la tierra, en el siglo XX.
De que modo, sus suenos, se han convertido en productos o servicios, y conviven en silencio, con la vida cotidiana, de nosotros, como adultos, pero también de nuestros hijos, nietos, sobrinos, en tanto coetáneos, con sus pulsiones creativas?
Esas vidas y miles mas que han hecho posible la existencia de la industria de los electrodomésticos, las comunicaciones, el estilo de consumo y prioridades que tenemos los habitantes de la tierra, desde la llamada sociedad de masas, desde fines de la II Guerra Mundial (1945) a la fecha, nos hace distintos en nuestras opciones, en la profundidad y complejidad de nuestras miradas, a todas las generaciones, existentes, en la historia de la humanidad.
Podemos al menos hasta ahora, elegir, si el mundo que construiremos o ayudaremos a construir, se parecerá, a los suenos y oportunidades actuales, de mas democracia, mas libertad, mas inclusión social, mas diversidad etnocultural y lingüística, o si por el contrario nuestras apuestas se concentran en mirar, sin actuar, como los liderazgos mesiánicos, intolerantes, violentos, pretenden seguir ocupando de modo absolutamente empobrecedor –de la calidad de vida, de la calidad del debate, de la calidad de los procesos para encontrar soluciones, de interés general- y usurpante, la variedad de los medios emergentes, para jugar a la trivia, a la politiquería, a los discursos de odio o el insulto, entre grupos en pugna; o bien, si podemos, desde el dialogo respetuoso de la libertad y las diferencias con el otro/a, articular, un nuevo canto a la vida, centrado en las carencias y problemas, del hombre y la mujer comunes de la tierra.
Creo firmemente, que el periodismo cívico o ciudadano, en canales, como la multimedia y los blogs, están hablándonos de un giro, en las actitudes, prioridades de inversión y sobre todo de asumir la modestia, la prudencia en nuestras propuestas, en tanto –NO hay nadie con una bola de cristal, para decirnos con certeza, que será lo mejor, hoy o mañana- en tal zona de incertidumbre los valores democráticos, la vocación por la modernización y democratización de raíz, de todas las sociedades, implica dejar fluir opiniones -análisis, propuestas, cosmovisiones, agendas alternas- brotadas de los ciudadanos/as y sus organizaciones: un cambio de actitud (nuevo aprendizaje) en la interculturalidad, la multi y la transculturalidad, escuchar un niño/a o un joven (Vid. Documentos, UNICEF, España, 2002), con el mismo respeto, atención e interés, que se escucha a un presidente -de un sindicato, de un conglomerado mediático, de una religión, de un partido político- en la búsqueda de medios y alternativas para llegar a la verdad, a la innovación, a la gestión del talento, a la prevención de las violencias, al imperium de la ley y de los derechos humanos Conscientes de que todos ellos, están como tú y como yo, en kinder, no importa cuantos anos tenga de experiencia, dado que sus experiencias se remite a un mundo en vías de extinción, el paradigma cartesiano-fordista.
Las inequidades o las iniquidades de la falta de oportunidades empoderantes, para que se cierre la brecha de la visibilidad y la dialogicidad, dentro y fuera de los medios, pone el centro del debate en los medios de comunicación, tradicionales y emergentes, en la libertad de antena, en las radios comunitarias, la web tv, los marcos legales, para que los telecentros, se utilicen intensivamente como espacios de educación para individuos de todas las edades, pero además, en un mundo con grandes problemas ecológicos, como el calentamiento global, en adoptar posturas, desde las políticas publicas, sobre que hacer con los medios e instrumentos de la memoria colectiva, que descansan en la industria editorial, en soporte de papel, una vez concluido tal proceso.
5. Cuándo podremos tener, al menos, los libros de texto, todos en línea??
Para qué insistir por ejemplo, en hacer libros de texto en papel, cuando toda la sociedad este conectada a herramientas de acceso, barato, desde los telecentros, siguiendo una y otra vez talando los árboles del planeta, si cada libro de texto en formato e-book, puede costar entre un 60 y 80% menos, que el costo del libro en soporte de papel, en cualquier lugar del mundo, hoy, ya, ahora mismo?
Cómo explicar tales inconsistencias en paises de África, Asia, Caribe o América Latina, con economías acogotadas por la deuda externa eterna, con unos desempeños penosos en la inversión educativa y el reciclaje de habilidades, conocimientos, pensamientos y practicas habilitantes al alcance de toda la población, para el trabajo, la auto-educación, la recreación y el ocio, desde la vida en red, no solo de las elites: en la necesidad de no discriminar, despreciar u olvidar, ninguna mano o cerebro hábil, para proponer- no para quejarse, insultar o lloriquear, por su “mala suerte” o contra cualquier administración de la municipalidad, el Estado o el orden unipolar- como entre todas y todos, lograremos afrontar con éxito, la nueva realidad: la cultura-mosaico (Moles, 1962), los paradigmas emergentes (Khun, 1962), el mundo-red (Castells, 1999)?
Cómo tales visiones del mundo, de 1990 a la fecha, se han instalado en el corazón de nuestra vida cotidiana, como imposibilidad de sustraerse a la globalidad, aun en los rincones, mas tradicionales de la tierra, dislocando, despeinando, nuestra apacible vida rural, tradicional, las culturas agropecuarias (Mena, 1984) de antes? Es posible “Globalizar la esperanza” (Caba, Oslo, 1998-2002), para hacer de nuestro éxodo o exilio -cultural, económico, imaginal y educativo- de los desgarramientos del ser dominicano, desde y en la experiencia diaspórica, una potencialidad estratégica ganar-ganar, en los cinco continentes?
Es un tiempo de la escucha activa y de la humildad infinita. El dique verbal se ha hundido, las viejas capitanías, han naufragado, en sus aspiraciones de hacerse imprescindibles, para la toma de decisiones.
Es tiempo de apostar por la inversión en las personas, sus capacidades, para interrogar, proponer, sentir, crear.
Nada, ni nadie, es imprescindible, en el momento actual, salvo el pueblo dominicano, como sumatoria, de miles de minorías, convulsas, confusas -buscando a tientas su lugar en el nuevo escenario mundial- pulsiones, dolores, deseos, emprendimientos, en el tejido social, que al final de los balances, se constituye en el rostro sin adornos, de un vivir trágico y olvidado, como lo han demostrado la capacidad de reinventarse, a cada golpe, de la adversidad, luego de mil batallas, después de las incursiones piratas, al termino de los grandes terremotos, maremotos, huracanes, golpes de intolerancia y autoritarismo, contra el pensamiento liberal y democrático, y sus mejores hijos, desde la fundación de la Republica (1844) hasta el presente.
6. El conocimiento sólo es transformable en poder, si se comparte y transmite: desmitificar, deselitizar, desburocratizar la producción, circulación y retroalimentación 24/7, de información, para mejorar la calidad de vida de las personas, las comunidades y las familias.
Sólo el pueblo, su subjetividad, su accionar, su proponer, su exigir, su valorar, su crear, su sentir, su imaginar, nos salvara, en términos de lo que se espera de los ciudadanos/as, en una economía centrada en el saber, radicalmente distinta del mundo de las cosas inertes, para la producción de riqueza.
Ni hay gurúes, ni sabios, ni santones, con un mantram mágico a la vista, ni torres de marfil, en un mundo sin reglas, el mantener el visionado del proyecto colectivo, cuesta trabajo, cuando anda tanto saltimbanqui suelto en la politiquería vernácula -pragmáticos/as se autotitulan o autoproclaman en las municipalidades, en el Congreso, en el barrio, en la esquina- cuando reptan por las escaleras hacia el poder, transando con cualquiera, sin parar mientes en nada, tantos “chanta” – mi léxico en la argentinidad, va mejorando- tránsfugas de la moral, o al menos de criterios socialmente inclusivos, mas allá de las simulaciones o las poses, para ocultar la lógica filistea del “sálvese quien pueda” con sus deudas oportunistas, y su olvido confeso del interés y el proyecto general -de mediado y largo aliento- a favor, de la rapacidad, las verdades acomodaticias o medias verdades, privado, aunque rubricado con fondos públicos.
Es la hora de que nos quitemos las mascaras, y nos miremos con honestidad, a los ojos, no blandiendo una bandera o varias, sino la fuerza del ejemplo, como simplemente, dominicanos/as, caribeños/as, latinoamericanos/as, en el concierto de la direccionalidad o el rumbo de la humanidad, haciendo lo que este a nuestro alcance, para al mismo tiempo preservar nuestros valores, nuestra memoria, nuestros principios, allí donde mas importan: en las practicas cotidianas, en nuestras decisiones, que afectan a grupos de personas y a nuestras propias familias y comunidades.
La indiferencia, difícilmente dará frutos, a mediano y largo plazo, por eso la exigibilidad de canales para participar y coordinar, la demanda siempre corta e insatisfecha de la inversión educativa, tiene que mirar al ciberespacio, a los aficionados, principiantes y profesionales, que en un país por ejemplo como Republica Dominicana, donde la totalidad de medios de comunicación, es igual o menor a 500, si pensamos los mismos desde la lógica, previa al Internet –periódicos, revistas, canales de televisión, emisoras de radio en soportes no virtuales- nos encontramos, que florece en paralelo, con tales recursos megaconcentrados en unos cuantos privilegiados/as, a la sombra de cada poder temporal, en su momento, mas de 30 mil blogs, los cuales están atravesados, por la porosidad de una dominicanidad emergente, humanística, fraterna, solidaria, glocalizada (en el beat del glocalize y el crisol de inferencias y referencias, que el mismo hace posible) - de factura eminentemente postrujillista, post excluyente, post etnocéntrica- con un ojo aquí y otro en el mundo, para no perder el contexto y los puntos de comparación, con el hoy-aquí y ahora, de la supervivencia de la vida y la libertad en la tierra.
Una dominicanidad-otra y ubicua, esta naciendo, la que entendió que es en el mapamundi donde vivimos, no en el átopos del ciberespacio: dominicanidad no intolerante a la diversidad de opinión, ni a las identidades, ni a las lealtades plurales – y sus infinitos, rostros, prioridades, estilos de vida y lealtades- alrededor de todo el mundo.
Para una nación que sólo una generación atrás, asesinaba a sus pensadores, periodistas y líderes comunitarios en las calles y que padeció, como trauma una dictadura de 31 anos (1930-1961) cuyos protagonistas tuvieron la “buena fortuna” del borrón y cuenta nueva, de que nunca hubo procesos, ni compensaciones para las victimas, sino por el contrario a su favor, se pusieron todos los medios del poder para el sojuzgamiento y el prejuicio, contra el ciudadano/a –siempre vulnerable frente al Gran Leviatán y sus administradores/as- de la imaginación, la opinión y la libertad de critica, con mecanismos brutales, como: el retiro de los cristales de las emisoras de radio, la prohibición de que analistas, lideres de oposición o determinadas ideologías o cosmovisiones, se expresa















